Posteado por: diariodelgallo | abril 3, 2008

MARCO ANTONIO “EL BOLO” FLORES (Entrevista)

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 La narrativa de la época del conflicto armado tuvo sus orígenes en la poesía social, que era animada por la utopía del socialismo que acechaba, en esos años, todo el planeta, indica Marco Antonio “El Bolo” Flores.

Por: Francisco Mauricio Martínez
Fotografía: Carlos Sebastián Pedro

“Mi trabajo narrativo está ligado a esos años de lucha, guerra, muerte, asesinatos, crímenes y heroísmo”, señala Marco Antonio “El Bolo” Flores, quien escribió cuatro novelas que relatan con detalles el conflicto armado interno.

La novela de la guerrilla tuvo sus raíces en la realidad que se vivía durante esos años donde la utopía del socialismo determinaba la historia de los países. “Esa guerra determinó esta sociedad”, indica Flores. A continuación un resumen de la entrevista.

— ¿Cómo se inicia la literatura que tiene como tema el conflicto armado?

 “A los jóvenes escritores…
sólo les interesa su bacha, los tragos, el reventón, un par de traidas fáciles y sus cuates. Es el mundo en el cual se mueve la actual literatura guatemalteca ”.

La realidad es la que determina el desarrollo de la historia. No es el voluntarismo de dos o tres personas el que va a determinar, no solamente los temas de la literatura, sino los que se van a discutir en una época. Tampoco son los teóricos o los hacedores de la literatura quienes van a determinar, en principio, qué van a escribir, sino qué es la realidad.— ¿Y cuál es la temática de esta narrativa?El cambio no comienza en la narrativa, sino en la poesía. La utopía socialista es la que va a impregnar la realidad del planeta. Esto genera un tipo de poesía distinta, que equivocadamente o no, se le llama poesía social.Esto también sucede en Guatemala, aunque un poco tarde, con la generación “Sakerti”, que fue la que empezó a ligarse con este tipo de poesía. Entre quienes destacan están Otto Raúl González, pero sobre todo Raúl Leiva. La Guerra Civil Española, por ejemplo, generó una gran carga de poesía social con Miguel Hernández y León Felipe.— Una de esas novelas es “Los Compañeros’’, ¿cómo nació?Esa novela indudablemente es una catarsis personal, después de 10 años de militancia en la lucha armada en todas las estructuras del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT).Romper con el PGT fue para mí un trauma. Yo no lo asumí en ese momento, porque era muy joven y no lo entendí; pero quise explicármelo y la explicación es esa novela.Cuando vivía en La Habana y en Praga descubrí que el socialismo no tenía futuro y que el estalinismo lo había traicionado y deformado.— ¿Quiénes más utilizan esta temática?Esa novela se escribió un poco prematuramente, porque yo la terminé en 1971, es decir, cuando tenía 33 años.El lenguaje escatológico, informal, el manejo con esa libertad que la novela tiene y que nunca volví a lograr en mi vida, indudablemente, tenía que atraer a los jóvenes y ejercer una influencia. Ahí está la de Mario Roberto Morales, que se llama Los Demonios Salvajes y otras que no recuerdo.— ¿Cuáles son los antecedentes de esta época?En la etapa de 1940 se encuentran muy pocos escritores determinantes ligados a la realidad de lo que sucedía. Por el contrario, había mucho costumbrismo y criollismo que en esos años la literatura latinoamericana ya había dado vuelco y aquí no. Estaba ligada a la realidad del campo, como la de Flavio Herrera, porque eran latifundistas que expresaban el mundo que conocían. Pero la que está transformándose en las zonas urbanas es una realidad a la que nadie ha podido acercarse, sólo Miguel Angel Asturias, con El Señor Presidente.— De 1960 a 1980 se ven algunas obras, pero después de esos años, ¿qué hay?Yo salí al exilio en 1980 y por eso no sé qué pasó. Regresé en 1993 y no lo hice de lleno. Me han regalado algunos libros, como por ejemplo Mauricio Echeverría.Pero aquí se da un fenómeno y es que los muchachos quieren un maestro y yo no soy maestro de nadie… y se los he dicho claramente. El escritor se autoforma, nadie le puede decir cómo escribir, nadie le puede enseñar a nadie cómo escribir, es un trabajo muy personal, porque solamente se hace en la soledad.— Y los jóvenes escritores de estas décadas, ¿de qué hablan?Hablan de sí mismos, que es la única realidad que conocen. Para meterse en los intrincados meandros de la sociedad, de cómo está estructurada, hay que estudiar leyes del desarrollo, sociología e historia para poder hacer un análisis novelístico del mundo en el cual se vive, pero éstos no lo hacen y lo peor es que no les interesa.Sólo les interesa su bacha, los tragos, el reventón, un par de traidas fáciles y sus cuates. Es el mundo en el cual se mueve la actual literatura guatemalteca.De ahí no salen, porque no tienen una profunda autoformación. Porque la literatura sólo les interesa como un fenómeno mediático.— ¿La realidad del país podría ofrecer una temática a estos jóvenes?Indudablemente. Pero, insisto que para meterse a la realidad hay que conocerla y estos patojos no la conocen, ya que sólo conocen el mundo inmediato, pero no saben lo que le está pasando al país.Para poner un tema: ¿Qué pasó con el Ejército? ¿Por qué está sucediendo esto? ¿Qué es la fuerza que está atrás de esto? ¿Será el imperio el que dio la orden? Aparte de esto, ¿qué muchacho se va a meter a investigar la corrupción? No, aquí viene el facilismo de escribir babosadas de lo que me sucede a mí y a mi traida,y ahí murió.— ¿Cuál es el aporte de la novela de la guerra a la actual generación?Yo tengo cuatro novelas y tienen la misma vertiente, debido a que la lucha armada me determinó. Estando y no estando, siendo un participante y siendo crítico. Esa guerra determinó esta sociedad, aunque no se mira.La novela que se llama Los Muchachos de Antes es un homenaje a mis amigos muertos, sin quererlo se fue construyendo sola. Mi trabajo narrativo está ligado a estos años de lucha, guerra, muerte, asesinatos, crimen y heroísmo, y yo no he logrado desprenderme, aunque quiero hacerlo y por eso no puedo escribir otra novela.

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Responses

  1. Urgeme ponerme en contacto con el escritor Marco Antonio Flores, para “hablar del amigo de siempre”, Claudio Colombani.
    Agradecería le enviaran mi dirección electrónica.
    Nos conocimos en Mëxico en 1985, fue entonces que le dedicó su libro “Compañeros” a Claudio

    • Hola Ginette. Cualquier comunicación con Marco Antonio Flores, se logra a través del correo electrónico de la revistas que dirige en Guatemala, La Ermita.

      La dirección es: revistalaermita@yahoo.com

  2. es que nesesito una ilustracion de todo lo q leei…pero con respecto esto esta todo claro para poder explicarlo en una pagina……..ok…gracias deveras x su ayuda…..

  3. Felicidades por su nuevo libro de poesia. este mes voy a guatemala, de sus 25 libros escritos he leido los companeros el cual usted me lo regalo. Podria recomendarme otros que pudieran interesarme. Gracias =)

    • si te gusto los compañeros seguramente tambien te puede interesar, Al filo, es una novela tambien de Flores, que no te dan ganas de dejar de leer. Te la recomiendo y luego pues puedes leer, los muchachos de antes.


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