Posteado por: diariodelgallo | noviembre 14, 2007

HORRORES IDIOMATICOS Y ALGO MAS/ Maria Molina

maria

Horrores idiomáticos y algo más…: Futuros perfectos
Por: María del Rosario Molina

Futuro perfecto es el que soñamos para nosotros, nuestros seres queridos y toda la gente del mundo, pero no lo hay, porque “…los sueños, sueños son…”, excepto en la gramática, en la conjugación de ese tiempo compuesto de la RAE (antefuturo según Bello).

Hará un mes escribí sobre los distintos usos del futuro y ahora me refiero a los del “futuro perfecto” que se construye con el verbo auxiliar “haber” más el participio pasado del verbo del que hablamos. Este es un tiempo perfecto y relativo que se refiere a una acción que está por venir, anterior a otra también venidera: “En diciembre me habrán entregado mi nuevo libro”. Eso significa que me entregarán el libro en noviembre (eso espero, porque ya está en Magna Terra una selección de quinientos Horrores idiomáticos…). En este caso el tiempo verbal señala la acción anterior y el contexto, un circunstancial, nos indica el otro futuro: diciembre, que igualmente podría ser mañana o el próximo año. Otro ejemplo: “Cuando obtengas tu diploma de bachiller, tu hermano se habrá graduado de abogado” indica que el estudiante de leyes se graduará antes que el otro. Allí el presente del subjuntivo, “obtengas”, el adecuado, sustituye al futuro del indicativo.

Existe un futuro perfecto concesivo: “Habrás dejado algunas materias retrasadas, pero te gradúas el año entrante”. En ese caso hay una combinación de futuro perfecto “habrás dejado” con un presente por futuro dado por el contexto: “te gradúas el año entrante”. En: “Habrás dejado retrasadas algunas materias, pero te graduarás el año entrante”, la combinación es con el futuro simple: “te graduarás”. Puede también decirse: “Habrás dejado retrasadas algunas materias, pero podrías graduarte el año entrante”. En esa oración se utiliza el futuro perfecto con el condicional (pospretérito según Bello) “podrías”, cuya acción es futura respecto del pasado del que parte. Y véase que el futuro perfecto se refiere en todas esas oraciones a un hecho pasado. La contraposición adversativa, con la conjunción “pero”, que igualmente podría ser “mas”, “empero” o algunas frases adversativas: “no obstante”, “sin embargo”, le da ese significado concesivo en que el “futuro perfecto” pertenece al pasado y el futuro simple y el presente por futuro hablan de lo venidero, mientras el condicional lo hace de una posibilidad también futura.

Hay un futuro perfecto de probabilidad: “Pocos terremotos tan fuertes habrá habido en Guatemala como los de 1773, 1917-18 y 1976”. No asevera como en: “pocos terremotos tan fuertes ha habido…”. Además, tiene el español un futuro perfecto de sorpresa: “¡Habrase visto algo parecido: hasta hace poco todavía había personas que clamaban por Ubico, durante cuya tiranía reinaba la paz de los muertos!”. Tanto el futuro perfecto de probabilidad como el de sorpresa se refieren a hechos pasados… Cosas del idioma.

selene1955@yahoo.com

Anuncios

Responses

  1. yo siempre leo su columna y he aprendido mucho gracias a ella, felicitaciones y muchos éxitos.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: