Posteado por: diariodelgallo | enero 15, 2008

LUZ MENDEZ DE LA VEGA (entrevista)

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Yo siempre seré feminista”
Escritora, catedrática, integrante de la Academia Guatemalteca de la Lengua: admiradora de Eva, por ser la primera que se rebeló contra el poder.

 

 

Por Gustavo Adolfo Montenegro

Se sonríe al recordar que en un documental que le están haciendo dramatizaron una escena de su infancia, encerrada, castigada en el colegio de monjas donde estudió, escribiendo sus pensamientos, sus primeras poesías. “Pero me pusieron escribiendo con una pluma de ave, como si fuera del siglo XIX”, dice Luz Méndez de la Vega, que nació en Retalhuleu (no en la capital, como aparece en múltiples biografías) en la época que un tal Jorge Ubico Castañeda era el gobernador departamental.

“Decía que era mi padrino”, cuenta la escritora, rodeada de estantes repletos de libros. Algunos ya se aburrieron y esperan un lugar acostados unos sobre otros. Luz pregunta si es verdaderamente necesario tomar fotografías. Así es. “Está bien, pero no muchas”, advierte.

 

Mi obra siempre ha tenido la temática feminista, pero he tratado de que sea poética, no caer en el panfleto y en lo común. Porque muchas escritoras caen en eso, incluso escritoras con mucha fama…

Luz Méndez de la Vega,
al preguntarle sobre
la relación entre feminismo
y creación literaria

La idea inicial de la entrevista era desnudar a Luz Méndez de la Vega… ¿cree que se pueda?
Yo creo que ya me desnudé, varias veces y desde hace mucho tiempo. Nunca he ocultado nada. He tratado que mi vida sea coherente en todo lo que hago, malo o bueno.

A través de la televisión o la música son verdaderamente pocas las cosas que quedan ocultas actualmente. ¿Se ha quedado sin trabajo el poeta que antes era quien destapaba tabúes, sexuales por ejemplo?

Guatemala sigue siendo la misma en no comprender a veces a un intelectual que hable de modo distinto; luego lo tratan de inmoral o amoral. Ahora bien, el escándalo no es valor, pero antes la sociedad se escandalizaba por todo. Hoy se puede tener una poesía erótica que no inventa nada, pero se aprecia si tiene o no calidad. Una cosa vulgar, antipoética, soez, escatológica, que algunos usan para sorprender, no necesariamente va a ser poesía verdadera.

¿Y qué tanto sigue leyendo a los escritores jóvenes guatemaltecos?

A mí me traen muchísimos jóvenes su obra. Desafortunadamente ya no me comprometo a leerla, porque el médico me ha prohibido tanta actividad. Lo único que les digo es que tanto el poeta cultivado como el que empieza se va a encontrar con que ya todo está dicho. Desde el Renacimiento es difícil encontrar algo nuevo. Fíjese que ahora los jóvenes quisieran creer que dicen algo muy nuevo, y lo que hacen es retomar un movimiento que ya pasó: surrealismo, pop art y hasta un neo dadá.

¿Y qué intentó usted cuando empezó a escribir?

Yo empecé a escribir sin querer hacer algo nuevo. A los 9 ó 10 años, me tenían en un colegio de monjas, en El Salvador, donde me ponían unos castigos tremendos, me encerraban. Escribía cositas pequeñas de desesperación y no me di cuenta de que era catarsis poética; luego me fui aficionando a la literatura, pero sin pensar ejercerla. Yo quería ser médico, como mi papá. También me atraían la biología y la filosofía. En lo que menos pensaba era en las letras.

¿Y cómo fue a dar al colegio de monjas?

Mi vida fue muy alrevesada, llena de problemas. Al nada más nacer yo, a mi padre, José Méndez Valle, unionista, lo iba a matar Estrada Cabrera. Después triunfó el unionismo, pero el cabrerismo siguió. Él recibió más amenazas y nos fuimos al exilio en México. Allá estaba prohibida la educación religiosa, y mi familia de Santa Lucía Cotzumalguapa quería que yo estudiara en escuela de monjas. Mi tía, que había hecho toda su carrera en un colegio religioso de Bélgica, apoyó para que yo fuera a ese colegio en El Salvador.

¿Y qué colegio era?

Eso no lo digo. Sería una mala propaganda, y ya no son así. Pero me ponían a pan y agua, encerrada o hincada durante horas hasta que pedía perdón.

¿Por qué la castigaban?

Como mi familia estaba en Guatemala, algunas compañeras de mayor edad tenían lástima de mí y pedían permiso para sacarme a pasear. Entonces las monjas querían que yo les dijera si ellas tenían novio, pero yo nunca dije nada. Me castigaban para que hablara, y nunca lo hice.

Saltando las décadas, ¿durante la represión en Guatemala le tocó vivir alguna situación parecida?

Exactamente a mí, no. La verdad, a mí no me llegaron a poder capturar. Me persiguieron en algún tiempo cuando estaba en la Usac estudiando Humanidades. Nos perseguían por gusto, a muchos los mataron y hasta equivocadamente.
Hace poco leí de un ametrallamiento en 1980 contra un grupo de personas reunidas para un acto cultural en el Paraninfo Universitario.

Una vez yo estaba en la Facultad de Humanidades y llegaron las patrullas. Yo les dije a los estudiantes: No salgan. Me fui a avisar al Paraninfo. Había aprendido a manejar a toda velocidad. Tan rápido conducía que me pusieron de apodo “Fangio”, así se llamaba un corredor argentino. Llegué y me quedé con ellos hasta que se cansaron de esperar los policías, y entonces nos fuimos todos en grupo. Pero la vez que usted cuenta sí mataron a mucha gente. Yo estaba en el público. Estaba invitada a la mesa, pero para variar llegué tarde y me quedé hasta atrás. No sé cómo fue que entraron, pero si hubiera estado adelante, me matan.

Dijo que le atraían la medicina o la biología, ¿qué le impidió estudiarlas?

Porque me casé. Me dediqué a mi casa, a mis hijos. También pensé estudiar Derecho. En 1944 se abrió la Facultad de Humanidades y quise estudiar Filosofía. Pero mis maestros me fueron jalando a la Literatura. Quien sí siguió medicina fue mi hermano, José Méndez de la Vega. Fue de los fundadores del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (Incap).

No ha mencionado a su mamá…

Mi madre era una mujer muy inteligente. Susana de la Vega. Se casó ya grande. Me tuvo cuando tenía 30 años.

No era tan mayor…

En esa época tener 30 sin hijos sí lo era. Yo tuve mi primera hija a los 20 y sentí que estaba vieja. Mi abuela se casó a los 14 y tuvo su primer hijo a los 15.

Cambiando de tema. En esta su biblioteca parece que no cabe ya un libro más…
¡Y me siguen regalando libros, usted! No tengo dónde ponerlos. Yo ya les dije a mis hijos que vean a quién se la dan. Lástima que la Facultad de Humanidades no tiene bien organizada la biblioteca, si no se las daría. Allí hacen falta libros para escritores y yo tengo libros que nadie leería, a menos que esté en la Literatura, como poesía del siglo XI y XIII.

¿En qué está trabajando ahora?

Si me dice hoy, ahoritita, estoy haciendo un trabajo de El Quijote para una clase que tengo mañana. Me especialicé en el Quijote hace mucho…

¿Y cuál es su escena favorita de Don Quijote?

Cervantes había tenido una hija natural y había sufrido mucho. Se casó y tuvo otra hija. Entonces Cervantes se volvió feminista y, para mí, el discurso de la bellísima Marcela es el más grande sobre la libertad. Era una muchacha lindísima que no se enamoraba de nadie, todos caían muertos de amor por ella y ella, aburrida de que la asediaran. Hoy le dicen acoso sexual. Para escapar se disfraza de pastora. Un enamorado se viste de pastor para enamorarla, pero finalmente él se muere y todos la acusan a ella de insensible, cruel. En el entierro sale ella y hace el discurso: Su belleza no la obliga a amar a nadie o a tener que casarse, porque tiene derecho a ser ella misma.

¿Cómo empezó en el periodismo?

De estudiante, Manuel Galich (dramaturgo) me había publicado algunos textos. Cuando me casé empecé a trabajar en beneficencia, con María de Árbenz. Empecé a sacar reseñas sobre lo que hacíamos en lo que se llamaba Servicio Auxiliar de Bienestar Social. Antes había hecho también crónicas de viaje: prosas sobre España y Venecia.

¿Y su primer trabajo periodístico?

¿Sabe qué? Lo verdaderamente primero fue cuando me gradué, a los 17 años de maestra, del Instituto Belén, y también de bachiller del Liceo Francés. Saqué los dos títulos, pero no conseguía empleo. El padrastro de una amiga mía era José Castañeda, el gran músico, muy amigo de los Peralta, dueños del periódico El Liberal Progresista. Empecé a hacer la crónica social.

Ese diario apoyó al dictador Jorge Ubico.

Fíjese que él se creía mi padrino y yo era antiubiquista. Desde que nací en Retalhuleu, cuando era gobernador, decía que yo era su ahijada. Y es cierto, fue dictador, pero en realidad mató menos gente que toda la que mataron otros después. Ubico parece niño de bautizo cuando lo pone a la par de Lucas o Ríos Montt.

¿Algún recuerdo con Ubico?

Una vez, en el instituto Belén, me nombraron para llevarle el ramo de flores, un 10 de noviembre (su cumpleaños), y las maestras querían que uno le dijera un gran discurso a Ubico. Escribí uno que no les gustó; me lo cambiaron y no me gustó. Así que al estar frente a Ubico sólo le di las flores y me retiré. A ellas no les gustó, pero como Ubico se creía mi padrino, sólo le dio risa.

¿Cómo se describiría a sí misma?

Me conozco mal, pero creo que no soportaría a otra persona igual que yo.

¿Cual es su peor defecto?

Decir la verdad.

Ese no es un defecto…

Sí es un defecto, porque uno le descubre a veces a la gente cosas que no quiere ver.

¿Cuál es su mayor cualidad?

Tal vez pensar más en los otros que en mí.

¿El momento más feliz de su vida?

No le sabría decir. Uno tiene muchos momentos felices, y en el momento en que uno es feliz, ése es el más.

¿Y para el momento más difícil, la misma respuesta?

Lo más difícil han sido los cambios: salir de un periódico para ir a otro, o tenerme que retirar de la docencia por el retiro obligatorio. Lo más difícil siempre han sido los fallecimientos de los seres queridos y las rupturas amorosas: el divorcio, la separación de una vida que uno tenía ya prolongada, porque uno tiene que hacer cierto mea culpa y ver que uno ha tenido fallas.

De sus libros
Luz Méndez de la Vega ha escrito poesía, crítica literaria y recopilación de poesía femenina.
– Su primer poemario publicado es Eva sin Dios: “Pongo a Eva como la primera rebelde contra el poder, que era Dios, en masculino. La serpiente es el deseo, pero también, desde la antigüedad, es el símbolo de la sabiduría”.

– En 1983 ganó el Premio Permanente Centroamericano con De las palabras y la sombra.

– En 1994 le fue conferido el Premio Nacional de Literatura.

¿Qué aprecia y qué detesta más de una persona?

Cualidades, la bondad, la generosidad y el amor. Detesto el egoísmo y las habladurías.

¿El nombre de alguna persona habladora? (Pregunta hecha casi a sabiendas que ella dirá…)

¡Ah no, eso no lo digo! Y es que además son muchas. Conozco a gente que desde que abre la boca le cuenta a uno que fulanito aquí, que fulanita allá…

¿A qué lugar le gustaría volver?

Tal vez me gustaría regresar a Egipto, aunque en realidad pasé una época muy alegre en España. Y Venecia, por supuesto…

¿Qué tal un collage, con el sol de España, las pirámides de Egipto y los canales de Venecia?

Eso sería bonito…

¿Por qué no le gusta la fotografía?

A mí me encanta la fotografía, sobre todo el misterio del cuarto de revelar. Lo que no me gusta es ser yo fotografiada. Mi ex marido me tomaba fotos hasta dormida. No sé cuántas he roto y todavía encuentro muchas.

¿Qué tanto ha evolucionado el feminismo hasta ahora?

El feminismo de ahora es distinto. Muchas se van más por el sentido del goce sexual. Otras proclaman que ya hay puestos, funcionarias, y lo declaran como una igualdad social, lo cual no es cierto. Esto es lo penoso de las feministas de ahora.

¿Es usted feminista aún?

Yo seré siempre feminista. Y no una feminista del tipo exagerado al que hacía burla un señor Enrique Pérez en una columna por la cuestión del idioma y el género. Como académica de la lengua, puedo comprender que el idioma es un organismo vivo ya hecho y tiene una columna vertebral, que quizá puedo intentar enderezar, pero sin romperla o llegar a los extremos de este Pérez, burlándose de las palabras en femenino, como que fuéramos idiotas todas.

 

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Responses

  1. Felicitaciones por esta entrevista! Luz Méndez De la Vega es un referente para nosotras las feministas en Guatemala. Sus aportes en diversos campos pero sobre todo sus posturas valientes y transgresoras nos inspiran.

  2. Gracias por la entrevista. A la escritora Luz Mendez de la Vega le recuerdo como profesora ya que fue mi catedratica de Lenguaje en la Universidad y luego le encontre en Chimaltenango despues del terremoto del 76. Escribio un articulo del trabajo que realizamos esos dias, aun guardo una copia del mismo. Me gustaria tener el placer de saludarle por lo que me permito solicitarles su direccion del correo electronico. Gracias,
    Jorge

  3. SIEMPRE LA ADMIRARE, ES UNA GRAN ESCRITORA, MI CARIÑO DESDE PEQUEÑITA Y EL RECUERDO DE MI VIDA MUY CERCA DE ELLA Y SU FAMILIA PERMANECEN EN MI PENSAMIENTO Y MI CORAZON.

  4. hola sigo siendo feminista esto dicen la mayoria
    de las mujeres que seguimos siendo partidarias de la libertad aqui se dice que escribe del quijote y de yo nose que mas
    su defecto de cir la verdad detesto la hipocresia aprecio la bondad ami tambien me guat la fotografia pero no megusta muchos ser la foto… que bello es poder plasmar las cosas del mundo ,y las cosa s del amor
    gloria lizcano morris

  5. yo no soy feminista pero es buno pertenecer aeste grupo de mujeres que se tomam el poder en sus propias manos
    bueno
    a mi ami no mgusta la hipocresia pero megutsa la bondad de la gente
    la fotografia me gusta pues un arte que se desarrola dediferentes maneras en la que se plasman las cosas que a uno le lllaman la atencion..
    gloria lizcano morris cra 69 cnº 9 d85a apto 104 int 4 bogota colombia
    3172645880

  6. felicidades me ayudo muchisimo

  7. […] Luz Méndez De La Vega nació en Retalhuleu (Guatemala) en 1919. Es poeta, narradora, ensayista, periodista, feminista, actriz, activista, catedrática de literatura y miembro de la Academia Guatemalteca de la Lengua. […]

  8. Luz Mendez de la Vega , eres un ejemplo a seguir …..espero que algun dia hagas la historia de el famoso : Justin Bieber canadiense que por los momentos esta en USA agradesco su tiempo Graciias 😀

  9. Luz Mendez de la Vega, espero su respusta este es mi correo a que me puede contactar Nenasdivina@hotmail.com yo se que suena algo riidiculo pero en mi opinio hay niñas fans de Justin Bieber que nos gustaria una historia de el de nuevo gracias 😀 por todo su tiempo espero que me entienda me atrevo a decirle esto y solo tengo 13 años de edad amo leer libros pero me insipiraria un poema de Justin Bieber 😀 gracias ! y buen dia


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