Posteado por: diariodelgallo | abril 9, 2010

LA ILUSTRACIÓN EN GUATEMALA

En este marco peculiar dentro del cual operan las nuevas ideas en las colonias hispanas,  en Guatemala, y al decir este nombre pensamos en la Ciudad de Santiago, cabeza intelectual del Reino, sede de la Universidad de San Carlos, Fundada en 1676, y única que para entonces funcionaba en todo lo que hoy es América Central.

Desde luego, saltan de inmediato los nombres de Fray José Liendo y Goicoechea, José Felipe Flores, José Cadalso y Narciso Esparragosa.  Con ellos la enseñanza universitaria sufrió una fuerte sacudida: la experimentación –el conocimiento por medio de los sentidos- fue proclamada como base de la ciencia; la filosofía aristotélica-tomista fue cuestionada; la física experimental y la matemática, puestas en sitio relevante.

Pero no fue sólo la acción de estos sabios en la universidad, pues en ella sus actividades padecieron, más de una vez, repudio o aversión; fueron también sus escritos y fue su prestigio, su autoridad moral.  Y más que la universidad, la acción de la Sociedad Económica de Amigos del País, promotora de la ciencia, avanzada de la “modernización”.  Los señalamientos y las sospechas recaídos sobre ella constituyen la mejor prueba de su eficacia innovadora.

Y luego, la prensa.  Primero la Gazeta de Guatemala, en su segunda época, con sus páginas abiertas a las nuevas ideas, bien patentes en el alegado de Bergaño publicado el 21 de mayo de 1804.  Luego, El Editor Constitucional y El Amigo de la Patria, comprometidos ya claramente en las tendencias hacia la emancipación política.

Guatemala no estuvo aislada, pues, de la evolución general de las ideas operada en Hispanoamérica a finales del siglo XVIII e inicios del siglo XIX.  Y aparte de no estar aislada, produjo realizaciones singulares generadas por las nuevas ideas.  En los partidarios de éstas reside la raíz del espíritu liberal y democrático que animará a hombres como Pedro Molina y Marian Gálvez.  En los opositores, el fundamento de las actitudes tradicionalistas de Carrera, Pavón o Aycinena.

El panorama, entonces, dentro de las condiciones más bien provincianas de nuestra ciudad, fue caracterizado por;

–       La penetración de las nuevas ideas.

–       La polémica aguda entre innovadores y tradicionalistas.

Pero todo esto fue materia de cultas minorías formadas básicamente por criollos y peninsulares económicamente bien situados.  Las mayorías nacionales vivían de espaldas a estas circunstancias.


Responses

  1. Un buen panorama de la ilustración en la Guatemala de esa época puede encontrarse en:

    Salazar, Ramón A.; “Historia del desenvolvimiento intelectual de Guatemala”. Con prólogo de Hugo Cerezo Dardón. Segunda edición. Editorial del Ministerio de Educación Pública, Biblioteca Guatemalteca de Cultura Popular “20 de octubre”. Tomo I (Volumen 11, páginas I a XV y 1 a 128); Tomo II (Volumen 12, páginas 133 a 270); y, Tomo III (Volumen 13, páginas 271 a 413). Guatemala, abril y mayo de 1951 (reproducción de la primera edición de 1897, editada por la Tipografía Nacional).

  2. Bien, parece que aùn Guatemala es provinciana. Las ideas de la ilustraciòn brillan en otro lugar menos aquì. No se salva ni la universidad.

    Es de felicitar el esfuerzo de vivir como ajeno a la realidad cultural general de Guatemala y deplorar la desorientaciòn de nuestros ciudadanos que van como en procesiòn girando por las calles sin salida. No nos librò ni el terremoto.


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