Posteado por: diariodelgallo2 | marzo 21, 2012

DÍA DE LA POESÍA 21 DE MARZO

Por Ángel Elías/Prensa Libre

Cada 21 de marzo, desde 1999, se celebra el Día Mundial de la Poesía, actividad promovida por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura). En un día como hoy, en muchos países se efectúan encuentros poéticos y actividades relacionadas con la literatura.

En Europa se conoce como “La primavera de los poetas”; en Colombia se llama “La común presencia de los poetas”, y en otros países como Guatemala, únicamente “Día de la Poesía”.

“La poesía es una de las expresiones más elevadas de la lengua y la cultura. Es la libertad absoluta del verbo y la creación, elemento constitutivo de la identidad y también, a menudo, ingrediente de la construcción de nuestra identidad personal”, indica Irina Bokova, directora general de la Unesco.

En esta edición se incluyen 17 poemas de autores nacionales de diferentes épocas.

Para esta oportunidad, Prensa Libre abrió un espacio para que los escritores publicaran sus poemas en la página web de Cultura. Además, se pueden ver video relacionados con la actividad en http://www.prensalibre.com

Retrato de abuelos – Miguel Ángel Asturias (1899-1974)

Recuerdo que en los días rosados de mi infancia, la abuela (¿de quién son los

abuelos?, ¿de los niños?),

solía por las noches, cuando la tibia instancia parecía una caja de dulces de la luna,

contar historias viejas.

Hoy ya no sé ninguna.

Abriendo lentamente los cofres de mi abuelo, me daba a que besara la hoja de su espada.

Guardaba muchos años un relojón de plata, una bandera blanca y azul color de cielo, la estrella de una espuela y un lazo de corbata.

Conservo esos recuerdos que me legó de un hombre y tengo en las reliquias de mis

antepasados la historia de mi casa, la gloria de mi nombre,

y guardo en esos cofres que siempre están abiertos el retrato de bodas de mis abuelos muertos.

La lluvia – Luis de Lión (1940)

Así me gusta tu pelo,

tendido y húmedo

como una lluvia.

Ah, qué infinidad de delgados ríos

se derraman sobre tu espalda,

qué inagotable fuente,

qué cielo el que se deshila.

Si tu pelo no fuera negro,

si fuera

transparente

como esta gota,

diría que el día de hoy

principió el

invierno

y correría

descalzo

hasta empaparme  y vigilaría

el momento

en que estallara la primera flor

e insurgiera la primera hierba.

Si tu pelo no fuera negro,

sería la primera cabellera

de este invierno.

 

Lídice renace hecha flor – Otto Raúl González (1921-2007)

 

He aquí que lo inmortal no muere

y Lídice renace hecha

una flor de polvo,

sonríe otra vez el trigo y el centeno

Los pájaros inundan de trinos la

colina,

y después de la

noche profundamente muerta

la primavera instala por sobre

el aire claro,

sus banderas de acacias, su mesa

de amapola.

Estuve en Lídice,

la nueva.

Estuve en Lídice la flor;

alegre enredadera que se alza a

pocos pasos del imponente y triste cadáver colectivo.

Y vi la gente nueva

y vi las  nuevas casas,

otra vez con retratos y con flores, con risas y palomas y arcoiris

y un alto empeño de vivir en paz,

en paz, en paz, en paz.

 

Mar del ayer que mece con retraso – Angelina Acuña (1905-2006)

Mar del ayer que mece con retraso

un velamen de nébula auriroja

Navegando el fulgor de mi congoja

con una herida abierta en el ocaso.

La luz huye del mundo paso

a paso

se despetala el sol hoja por hoja

y una flor de nostalgia

se deshoja

cuando en las olas quema

su fracaso.

Rodando por los flancos del

poniente

cayó en el mar mi corazón ardiente,

extraviado en los dédalos del frío.

Yo me quedé en la orilla

de otro mundo,

perdida en el astral de mi

trasmundo…

isla sin sombra, anclada en el

vacío…

 

 

La noche – Isabel de los Ángeles Ruano (1945)

Qué edad, qué frío, qué tormenta

puede ser más terrible

que una noche

a solas,

una noche sin nada, una caverna

olvidada, un pasaje secreto,

de hielo.

Y digo una noche a solas

una noche

de tiempo.

Y no hablo de sexo

ni del calor

de un cuerpo,

no hablo de alguien, de algo,

hablo de una

noche a solas

frente al universo,

en el infinito,

a solas con el cosmos chispeante, con preguntas fósiles,

con nosotros mismos,

con todo.

 

Dialéctica – Marco Antonio Flores (1937)

El mundo comienza conmigo

pero ya existía,

Ésa es

la contradicción:

ahí nace

la angustia.

Luego todo rueda

por la pendiente de la vida

con todos

y conmigo.

Todos están en mí,

yo en ellos,

Ésa es la síntesis

 

Apología – Luis E.  Leima G. (1984)

Andrea

Quisiera decirte

Que nada nos separaría

Mas allá de la estrechez

de estas letras

Si las lees

Significa que sí lo hubo.

 

Dónde estoy – César Brañas (1899-1976)

Si quieres encontrarme no me sigas

en mi desamparado movimiento,

guárdate de la flor de mis fatigas

y del dictamen de mi desaliento.

Mis pájaros de sueño no persigas,

huye el que es en mí vencido intento,

mi destrozado símbolo de espigas,

mi desolado sollozar de viento.

Me encontrarás

en el ciprés dormido,

en la porosa tierra desgajada,

en el agua, en la nube y en el humo.

¿Pero por qué me buscas sin sentido

fuera de ti, si en tu extensión amada

río de fuego y llanto me consumo?

 

Soledad – Luis Cardoza Aragón (1901-1992)

(Fragmento)

Me duele el aire… Me oprimen tus manos absolutas,

rojas de besos y relámpagos, de nubes

y escorpiones.

Soledad de soledades, yo sé que si es triste todo olvido,

más triste es aún todo recuerdo, y más triste aún toda esperanza.

 

Sé más sensata vos corazoncito – Humberto Ak’bal (1952)

Toda la poesía habida

o por haber no mueve

una sola piedra

en el desolado amanecer cósmico

de la luna.

Aunque yo por vos sí lo haría

aunque yo preferiría

que jamás me lo pidieras.

Enrique Noriega (1949)

El Fuego

El fuego

acuclillado

apaga la tristeza del leño

cantándole

su ardiente canción.

Y el leño

lo escucha

consumiéndose

hasta olvidar

que fue árbol.

 

Multiplicar los panes – Fernando Ramos (1967)

Muchas veces multipliqué los panes

Nadie fue testigo

Los amigos

ayudaron sin

saberlo

Eso fue antes de ella

Entre dos las

dificultades han

sido menos

Dibujamos castillos en el aire luego los hicimos realidad

Tiempo atrás pensaba soy el único que hace milagros

Ahora sé que somos dos.

 

El tema del Amor – Manuel José Arce (1935-1985)

Amor, si fueras aire y respirarte.

Y si fueras, Amor, vino y beberte.

Si fueras sombra para no perderte.

O si fueras camino y caminarte.

Amor, fueras cantar para cantarte.

Fueras hilo en mis manos y tejerte.

Que mi alimento fueras y comerte.

Si fueras tierra, Amor, para labrarte.

Si fueras para más que para amarte:

Amor, Amor, Amor, si fueras muerte.

 

Tengo miedo – Carmen Matute (1944)

Qué difícil contarte esta verdad,

porque tú

no sabes nada

sobre su vestimenta leve,

que se va deslizando

por los huesos

y se prende

como una enredadera amarga

en lo más hondo

de las raíces de la vida.

Qué importa.

Todo es tan inútil.

Uno está atrapado,

encogido como un feto,

sin luchar,

porque el miedo bestial

te ahoga, te aprisiona.

No hay sueños, ni recuerdos.

Sólo el agua glauca,

maligna,

que sumerge el cuerpo tembloroso

dentro del miedo.

 

Un día  – Alaíde Foppa

Este cielo nublado

de tempestad oculta

y lluvia presentida

me pesa;

este aire denso y quieto,

que ni siquiera

mueve

la hoja leve

del jazmín florecido,

me ahoga;

esta espera

de algo que no llega

me cansa.

Quisiera estar lejos,

donde nadie

me conociera:

nueva

como la yerba fresca,

ligera,

sin el peso

de los días muertos

y libre

ir por caminos ignorados

hacia un cielo abierto.

 

Escenas íntimas – Luis Eduardo Rivera (1949)

 

Ella reclama de su amante

la ausencia de responsabilidades

domésticas

en nombre

de la madurez

señala sus más preciados defectos

culpa con impaciencia al Edipo que es

ella por las noches

a su lado ronronea bajo las sábanas

contra su cuerpo/satisfecha como una

mujer/ protegida como una niña de no sé qué ocultos temores.

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Responses

  1. Alguien escribió, a propósito de los exilios de poetas en la guerra civil española: “Qué se puede pensar de un país que mata a sus poetas”. Admiro a los poetas, más a los nuestros, huérfanos de apoyos pero ricos en creatividad. Larga vida a la poesía y felíz poesía a los poetas.

  2. Del otro lado de mi mente

    Para Isabel de los Ángeles Ruano (y para mí)

    Penumbra de mis pensamientos:
    se esconde de la luna el rostro oscuro.
    Virtud, lucidez, sapiencia…
    causa de risa a los que creen
    que no se es más que eso
    –lo que resuena
    en el fondo de las ideas,
    en las sombras
    que hay allá,
    más allá:
    al final del túnel,
    entre las tinieblas–,
    eso que se agazapa y maldice
    desde el fondo de mi mente:
    penumbra de mis pensamientos.

    JSC-26122011 (en Palabras del agua y de la mar, Julio Santizo Coronado, Ediciones del Jazmín, 2012)

  3. A todos los escritores de Guatemala, especialmente a aquellos, que nunca pueden callar la verdad, aquellos que gritan a los cuatro vientos las injusticias, y a aquellos que son masacrados por no guardar silencio ante las atrocidades cometidas por el mismo hombre, felicidades por el día de la poesía.


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