Posteado por: diariodelgallo | febrero 19, 2019

EL CRISTIANO ERRANTE de Antonio José de Irisarri

EL CRISTIANO ERRANTE, constituye ya de por sí todo un acontecimiento bibliográfico de insólita repercusión en nuestro medio guatemalteco. Es curioso, pero este libro es ya más famoso por sus vicisitudes misteriosas que por lo que en realidad esconde en sus páginas huidizas. Se trata sin duda de una obra fundamental, no sólo dentro de la Historia Literaria, sino políticosocial de Guatemala e Hispanoamérica. Pero de veras sorprende la congruencia siempre pertinaz de factores insospechados para que tal obra no se haya divulgado en la medida justa de las calidades del autor y de los indiscutibles méritos de su creación. A veces —pese a nuestra incredulidad— nos sentimos tentados a aceptar que, así como hay personas que nacen perseguidas por némesis o parcas fatales que no les dejan desenvolverse o reproducirse, también las creaciones artísticas o científicas puedan también advenir bajo algún signo fatídico que les vede abrir sus corolas plenas de ideas o de colorido a las pupilas ávidas.

Porque, ¿qué flor permanece encerrada en su copa de perfume a la menor caricia del bohemio rocío?; ¿qué colorí no desea desperezarse con el primer beso del sol, para darse multíparo a la abeja, al gorrión, al bosque, al pintor, al poeta?; ¿qué mujer no desea multiplicar en belleza y sazón, no sólo para cumplir un llamado de la especie, sino para criar, para perennizar su nombre, para centuplicar por el dolor sublime, como el diamante, sus lumínicas facetas al herirlas la más débil ráfaga del iris?. ¿No tendrán las cosas inertes el mismo afán poético de diluirse, de subdividirse, de desaparecerse. . ., para acrecentarse; ¿no es el libro también una criatura —así lo llama Unamuno— que al soltarse de sus senos nutricios (autor y editor), cobra independencia, y su éxito o fracaso ya corren por su cuenta? Parece contradictorio, por otra parte, que una criatura bien dotada, hasta guarnecida por toda una etiqueta paternal de renombre, no se desborde múltiple al golpe reproductor de la luz. . . Este es el caso concreto de EL CRISTIANO ERRANTE, cuya biografía ya va siendo más intrigante que la del mismo autor.

¿Cuáles son las razones básicas para que este magnífico libro de don Antonio José de Irisarri no se divulgase lo suficiente, y cada edición la persiguiese con arremetedora furia un halo de oscuridad y de olvido? Las autoridades guatemaltecas han sido, como siempre, las menos interesadas en difundirlo, aunque se cuentan peripecias verdaderamente mágicas que se entrecruzaron siempre cuando se ha tratado de reimprimirlo. El caso curioso es que ni las entidades culturales, ni aún los comerciantes del libro lo hayan aprovechado como producto tabú. Algo más, ni siquiera se puede atribuir la marginación de esta obra a razones editoriales de legislación internacional, porque aun hoy día con las exigencias que los avances de la civilización ha traído consigo, se vulneran estos derechos, ¿cómo no iban a conculcarse en épocas pasadas en las cuales de todas las piraterías ésta era la más bondadosa y hasta la más consentida?

Queremos anticipar, que en este breve estudio no nos incumbe hacer una biografía, ni siquiera resumida, de don Antonio José de Irisarri, no sólo por razones de espacio, sino porque don Antonio Batres Jáuregui lo hizo ya con documentación y pasión insuperables, dejando por lo tanto el tema casi agotado por completo. Estudio que últimamente lo publicó la Colección “15 de Septiembre”, con el título de LANDIVAR E IRISARRI. Tampoco intentaremos hacer un resumen de la obra a que hacemos alusión, o tratar de compendiar las ideas que se nos podría ocurrir* nos qui-so estilizar y esbozar nuestro célebre polemista Irisarri, a lo largo de su libro misterioso. No, no sólo nos parece estéril ese esfuerzo, sino que totalmente ajeno a la índole de este ofrecimiento propedéutico y de bienvenida al CRISTIANO ERRANTE. Iluminarle su cara negativa y sombría al otrora intocable procer guatemalteco y ex presidente de Chile, con afán de situarlo y comprenderlo mejor, ya lo hizo con maestría, valor y amor amargo, Luis Cardoza y Aragón. Para insultarlo sin disimulo y con devoción sádica, basta lo dicho por Ricardo Donoso. Así que nuestro propósito es otro.

No cantarle aleluyas, porque no estamos acostumbrados a hacerlo, ni Irisarri las necesita; tampoco escarbarle con júbilo de triunfo sus desafueros personales, porque son temperamentos especiales los que se nutren y se solazan con tal tipo de hallazgos de “ese pasado muerto”. Nos interesa, nada más por ahora, tratar de explicarnos las auscultadas causas del porqué Irisarri no ha sido lo suficiente leído como lo deseáramos y como indiscutiblemente se lo merece un escritor de su talla, “que aunque lo mataban de continuo, siempre sepultó a sus matadores”.

En todo caso, el editar por primera vez en la patria de don Antonio José de Irisarri, EL CRISTIANO ERRANTE, la Colección “15 de Septiembre”, es levantar en Guatemala una bandera de albricias y agitar para la historia una campana con timbre de gloria. Aún cuando esta edición, fiel al signo del libro del peregrito autor, volviera a perderse, podríamos decir con Donoso:
¿Puede darse un perder más interesante?

DESCARGAR EL LIBRO COMPLETO AQUÍ

Irrisari-El-Cristiano-Errante


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: