Posteado por: diariodelgallo | octubre 3, 2015

EN EL FILO DEL GOZO de Carmen Matute

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La palabra deja de ser simple comunicación para transformarse en poema.

La palabra deja de ser ella misma, se convierte en filo que hiere por dentro, a la vez que acaricia con su belleza.

Esa esencialidad estética de la palabra existe en la poesía de Carmen Matute, desde la publicación de su primer circulo vulnerable en 1981.

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Posteado por: diariodelgallo | octubre 2, 2015

DENISE PHÉ-FUNCHAL entrevista

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laestrella.com.pa

Javier Medina Bernal
javier.medina1978@hotmail.es


Denise Phé-Funchal forma parte de la delegación guatemalteca que estará visitando Panamá del 18 al 23 de agosto, durante la XI edición de la Feria Internacional del Libro de Panamá. Gran parte de la obra de esta autora y socióloga -oriunda del país que este año es el invitado de honor en la FIL- se adentra en las tragedias que ocurren a lo interno del núcleo de la familia y, sobre todo, del drama femenino. Aunque no rechaza del todo el término ‘literatura feminista’, se resiste a ser etiquetada.

‘MUJERES EN CRISIS’, ¿ALGUNA INFLUENCIA O REFERENCIA DE ALMODÓVAR, O PARA NADA?

No directamente en el tipo de historias que cuenta, pero sí en cómo las arma como un collage .

SI QUIERO ESCRIBIR SOBRE MUJERES Y SUS DRAMAS, ¿QUÉ DEBO EVITAR PARA NO SER CURSI O PLANO?

(Risas). Pues, evitar santificarlas o ponerlas como víctimas que merecen compasión. Al final de cuentas, las mujeres somos humanas (aunque no lo crean); y capaces de ser unas grandes cabronas y de liberarnos de lo que nos pesa; cabronas en dos sentidos, ser malosas cuando es necesario -o por placer- o fuertes y valientes.

TE GUSTAN SAKI Y BOCCACIO. ¿DE SAKI TE QUEDA EL HUMOR NEGRO, DE BOCACCIO EL EROTISMO?

De Saki, sí, el humor negro, pero también la estructura, la capacidad de despistar al lector para luego ‘agarrarlo por detrás’; y de Boccaccio, el erotismo y los personajes cómicos como Calandrino.

EL TERMINO ‘LITERATURA FEMINISTA’, ¿TE GUSTA, TE IDENTIFICAS, TE REPELE, TE DA IGUAL?

¡Uf!, sobre la literatura feminista: por un lado, hay un prejuicio sobre qué significa y de ahí que sea un tanto jodido que te identifiquen bajo esa etiqueta porque perdés a buena parte de los lectores que creen que sólo van a encontrar ‘quejas’, y que si son hombres van a salir mal parados. Que un escritor hombre escriba sobre otros hombres, así los deje retratados como violentos y viles, es visto como normal; pero si lo hace una escritora, ¡ahhh!, entonces es una ‘feminazi’ que se queja. Eso es una parte, luego está aquello de que muchas veces se entiende la literatura feminista como una donde las mujeres van a salir reivindicadas y liberadas de la enorme carga del patriarcado; y, la verdad, no todas las historias y los personajes dan para eso. En realidad, aunque soy feminista de práctica y de formación, prefiero que no me etiqueten.

¿QUÉ CONOCES SOBRE PANAMÁ, APARTE DEL CANAL, NORIEGA O ROBERTO DURÁN?

Sin duda lo primero que diría es Rubén Blades, lo amo con locura y pasión, me ha acompañado por mucho tiempo. Luego -y porque me encanta cocinar y comer- la ropavieja, los patacones y la carimañola.

¿CONOCES ALGO DE LITERATURA PANAMEÑA?

Enrique Jaramillo Levi, Rogelio Sinán y Tristán Solarte son autores panameños que he leído, a quienes conozco por un amigo que me ha prestado sus libros. También he leído (aunque poco) a Ariel Barría, Carlos Wynter Melo, Lucy Chau y Melanie Taylor, por un par de antologías donde hemos coincidido. Creo que el principal problema es cómo adquirir los libros para leernos. Esa es otra forma de conocernos entre países, a través de la literatura, pero hay que reforzar esos canales.

¿SI NO FUERAS ESCRITORA, QUÉ OTRA COSA SERÍAS?

Si no fuera escritora creo que me dedicaría más a la sociología. De hecho combino las dos cosas la mayor parte del tiempo, también doy clases de literatura y de expresión escrita, la docencia es un trabajo que te llena mucho y sin duda, de no escribir me dedicaría a eso. También quisiera -y es algo que sigo pensando- cocinar, tener un pequeño restaurante, lo que pasa es que no tengo el gen comercial desarrollado, pero es una idea que siempre acaricio como un ‘más adelante’.

¿HAY QUE LEER A MIGUEL ÁNGEL ASTURIAS?

Sí, sin duda. Por acá decían que tenés que matar a Miguel Ángel, pero yo creo que a los maestros, a esos enormes escritores que al leerlos te enseñan estructura y técnica, no hay que matarlos, hay que volverlos inmortales y recordarlos siempre. A Asturias hay que leerlo para aprender a escribir con ritmo pero, especialmente, hay que leerlo por placer. Leerlo en voz alta para que las palabras retumben por tu casa y podás sentir su poder.

Y A MONTERROSO, ¿HAY QUE LEERLO, SE LE TIENE ESTIMA EN GUATEMALA?

Sí, hay que leerlo, sí. Creo que se conoce poco -en general- su obra en Guatemala, la mayoría no pasamos en el cole de la Oveja negra y otras fábulas , pero tiene cosas muy interesantes, mucho más sencillas que Asturias en cuanto a construcción pero muy bien armadas. Se trata de reivindicar el que sea guatemalteco, sobre todo frente a la ‘apropiación mexicana’ pero como te digo, la mayoría conoce -si sabe algo de él- el librito de fábulas y sobre todo el cuento del dinosaurio, pero de ahí es poco lo que se promueve y lo que está publicado a un precio accesible.

¿APARTE DE TI, A QUÉ OTROS ESCRITORES GUATEMALTECOS DEBEMOS LEER OBLIGADAMENTE?

En narrativa Javier Mosquera, David Unger, Lorena Flores Moscoso, Carmen Matute, Arturo Arias, Engler García, Byron Quiñonez, Víctor Muñoz, Javier Payeras, Mario Alberto Carrera, Martín Díaz, Rodrigo Rey Rosa. En poesía, Vania Vargas, Carolina Escobar Sarti, Julio Serrano, Isabel de los Ángeles Ruano, Carmen Matute, Pablo García. Es difícil hacer una lista corta porque hay mucho bueno, seguro se me escapan algunos por ahí.

¿QUÉ LIBROS NOS PRESENTARÁS EN LA FIL DE PANAMÁ 2015, APARTE DE ANA SONRÍE?

En la FIL de Panamá voy principalmente con Ana sonríe , pero también estarán disponibles en el stand, Las flores (novela) y Buenas costumbres (cuento), que he publicado con F&G Editores… no sé si de la editorial Catafixia va alguien, pero si están presentes estará también el poemario Manual del mundo paraíso .

¿QUÉ ESPERAS DE LOS LECTORES PANAMEÑOS?

¡Ucha!, que se acerquen a conocer la obra de los guatemaltecos -especialmente la mía que está muy buena (risas)- y a platicar, en parte porque esto nos permite darnos cuenta de las cosas que tenemos en común.

Posteado por: diariodelgallo | octubre 1, 2015

SANJUANA de Anabella Giracca

san juana

 

En la Guatemala del final de la Colonia una serie de personajes se van perfilando alrededor de Sanjuana. Desde sus encierros “voluntarios” esta mujer, terrenal a la fuerza, incidira en la vida privada y publica de una sociedad supersticiosa.

Magia, locura o misticismo en un personaje sacado de la vida real y que ahora se desempolva de la mano de Anabella Giracca. Una historia singular en donde la pasion, la intriga y los convencionalismos estan servidos.

Posteado por: diariodelgallo | septiembre 30, 2015

ANÁLISIS CRÍTICO DE VELADOR DE NOCHE SOÑADOR DE DÍA de Luis Eduardo Rivera

velador de noche

Es una novela digna de leerse, amena, divertida, lúcida, escrita de manera impecable, con un cuidado idiomático dignísimo, y con una voz tan chapina que sería sumamente vital darla a conocer masivamente, para que los jóvenes lectores pudieran apreciar el talento de un autor muy nuestro, que vive muy lejos, pero construyendo para nosotros la literatura nacional.
Adolfo Méndez Vides (El Periódico)
Velador de noche ¡Soñador de día nos entrega una versión agridulce de la fiesta en París, al mismo tiempo que va levantando la radiografía de la llamada identidad latinoamericana, pero vista desde el ángulo en el que sus contradicciones se vuelven más visibles con el deliberado afán de provocamos una sonrisilla, gracias al tono, a la voz que emplea aquel narrador llamado Tato, para mis gustos el mejor acierto de toda esta risueña ficción.
Jorge Nójar (Revista La Ermita)
Retomando una recurrente y aguda indagación de sí mismo, un testarudo afán por hurgar en las humanas contradicciones de su yo íntimo, característica definitoria de su poesía, es sin duda en Velador de noche ¡ Soñador de día donde Luis Eduardo Rivera se muestra, ya, dueño absoluto de un humorismo y agudeza excepcionales.
Rafael Gutiérrez (Revista Universidad de San Carlos de Guatemala)
Hay un mérito innegable y precioso en la novela: Es muy divertida. El lector no se tiene que poner anteojos ni bigotes para leerla, pues como dice el mismo autor, es una literatura en mangas de camisa, con aspiraciones diferentes a las solemnidades que incluso los jóvenes suelen propinar. Las auténticas carcajadas del lector tienen una contrapartida: Nacen de situaciones dolorosas, de reflexiones duras, mucho más hondas de lo que la mortal ironía de antigüeño deja entrever.
Dante Liano (Revista Crónica)
En definitiva, una excelente novela que se lee con placer de principio a fin y que no es, estoy seguro de ello, sino un pequeño ejemplo de lo que nos dará en el futuro este excelente narrador y poeta que es Luis E. Rivera.
Jaime Martínez (Cuadernos de la Literatura Hispanoamericana, Milán)

analisis critico de la obra Velador de noche de Luis Eduardo Rivera

Posteado por: diariodelgallo | septiembre 29, 2015

EL RECTOR, EL CORONEL Y EL ÚLTIMO DECANO COMUNISTA de Pilar Crespo

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A finales de 1984 el ejército de Guatemala había hecho inviable la toma del poder por las organizaciones guerrilleras. La guerra había terminado con una contundente victoria de las Fuerzas Armadas. Los partidos políticos legales ya estaban inmersos en la redacción de una Constitución que garantizaría la libertad política. Sin embargo, los militares aún ejercían el poder político y seguían cazando a los considerados como enemigos del Estado. Este reportaje, la primera gran crónica periodística basada en documentos del Archivo Histórico de la Policía Nacional, reconstruye las vidas de Vitalino Girón y Eduardo Meyer. El primero, un decano comunista que no pudo escapar de la muerte y el segundo, un rector tan ambiguo como ambicioso. Ambos, académicos de la Universidad de San Carlos a los que el director de la Policía Nacional en 1984, el coronel Héctor Bol, colocó en bandos enfrentados.

Con un trabajo minucioso, casi artesanal, Pilar Crespo y Asier Andrés logran reconstruir el clima lúgubre y tenebroso de entonces … Este gran reportaje se lee con la facilidad y el deleite de un relato y así caemos en cuenta de cuán poco sabemos aún de esta guerra nuestra. De lo mucho que aún hace falta por preguntarnos y por explicarnos. Y de la reflexión impostergable sobre el papel que cada uno jugó deliberada o inadvertidamente.

Juan Luis Font, director de la revista ContraPoder.

Posteado por: diariodelgallo | septiembre 28, 2015

EL LLAMADO JUICIO DE DISNEY WORLD Y OTROS CUENTOS de Hugo Cerezo Dardón

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Con la publicación de “El llamado Juicio de Disney World y Otros Cuentos”, Hugo Cerezo Dardón, cuya madurez y excelencia literaria la avalan eruditos ensayos y una obra poética de indiscutible calidad lírica, su incursión en el difícil género  del cuento y un aporte a las letras guatemaltecas.

En el cuento guatemalteco se ha insistido en exceso en los motivos denominaos “criollistas” o “de la tierra” (el indio, la explotación del patrón, la finca, el trópico, etc.)  Si bien es cierto que estos temas fueron tratados excelentemente por autores ya consagrados, no meno cierto es que ya han sido substituidos los argumentos locales por otros de dimensión universal.

Hugo Cerezo se aparta radicalmente del perímetro “criollista” para mostrar al hombre en una escala más trascendente, con sus conflictos espirituales, sus interrogantes y angustias y, sobre todo, más allá del mundo exterior dominado por lo telúrico.

Cerezo Dardón obtuvo los grados de Licenciado en Letras y en Ciencias de la Educación, en la Universidad Nacional Autónoma de México.  De 1947 a 1977 impartió cursos de literatura clásica, española e hispanoamericana en la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos, institución docente en la cual fue también Decano.

Posteado por: diariodelgallo | septiembre 26, 2015

EL CELOSO AMOR de Cesar Brañas

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EL CELOSO AMOR

El drama pasional crepita en la hoja de periódico cual zarza que arde al sol.  Los detalles tiemblan en un sobrecogimiento emocional.

Se diría que la hoja de papel, inexpresiva en sí misma, cobra subidos tonos de púrpura.  El suceso se hace grito desgarrador, ademán contorcido, gesto descompuesto, mirada turbia, frenética ansiedad.

Se le ha presentido en largas esperas; se ha creído escuchar su paso cauteloso de fiera en acecho, al acercarse; y cuando ha estallado, cuando se ha roto el nudo dela angustia dramática, con la sorpresa del primer instante sobreviene una languidez de alivio.

Parece que se respirara a pulmón plenario a la salida de una lóbrega cueva donde nos asaltaron cuadrillas de temores.  Mentalmente nos miramos a las manos, persiguiendo ilusamente en ellas la sombra trágica de las manos de Macbeth, alargadas distendidas de espanto, para luego crisparse en el destrozo del remordimiento.

Pero no.  Nosotros vemos parar el hosco fantasma del drama pasional; solo interesa a nuestra curiosidad de espectadores, ajenos en ese momento al tumulto subversivo de la pasión.  Y sin embrago nos conmovemos como en una complicada lejana e inconcreta, en una extraordinaria solidaridad sentimental, que nos conturba y enajena; experimentamos la sensación de un auténtico y oscuro encadenamiento de las almas y las ambiguas razones del crimen nos asedian.  Algo semejante a los que sentirían aquellas cadenas de esclavos en Venezuela, cuando a un compañero vencido por la fatiga penosa se le cercenaba sin piedad la cabeza…!qué maravilloso estremecimiento de horror y angustia recorrería en ese instante patético la cuerda de condenados sin esperanza¡

El día se ha enrojecido de sangrientas amapolas.  La cortina roja ha ofuscado irremediablemente los ojos.  La riera se ha desembarazo de súbdito de sus amarras.  Saña primitiva empuja la mano armada.  Caín, de complicada alma, se arroja sobre el hermano; pero la tragedia es más ardua, y ante los amantes desgarrados por la fiereza de la pasión, por el celo rencoroso, por la venganza que lo arrasa todo, sentimos un principio de vértigo, como al detenernos en la desvanecida orilla de un precipicio o al asomarnos sobre el brocal de un antiguo pozo de aguas negras y vaporosas.

El celoso amor… el drama pasional…  Palabras, palabras que no alcanzan el sentido profundo de las definiciones y nos dejan como al borde, al margen, de las grandes realidades.  Palabras que apenas nos conceden vislumbrar dilatadas y desconocidas zonas del alma, al entreabrirnos, por unos instantes, los ventanales góticos de la pasión.

¡Esta carne doliente que fue tan amada, yace por tierra, cribada de balas o puñaladas¡  Esta carne doliente que se animó de vida en los arrebatos del amor, yace ensangrentada y deshecha para siempre, cual estatua destrozada por el mismo amor, enloquecido de celos.  Esta carne doliente…

Y mientras una curiosidad morbosa nos conduce con prisa por los dédalos confusos de los detalles en las grandes informaciones de los dramas pasionales, una piedad benévola alborea y esplende en nuestro corazón.  Mesurados y graves razonamientos procuran desalojarla.  Pero la sensatez francasa bajo la palpitante emoción de la hora enrojecida en que el celoso amor prende sus altas hogueras en la noche sin estrellas.  Solidaridad velada en el dolor y en el crimen; perplejo atavismo atavismo adamita; proclividad al mal: algo de todo esto orea el yermo de las almas en el acervo minuto en que los amantes celosos devuelven a la tierra, destrozada su carne loca y entregan a los diablos su espíritu y su amor.  Estremecimiento supremo, solamente comparable al que recorrería las cadenas de esclavos fatigados al ver aproximarse el sable verdugo que abriría en ellas claros pavorosos, tal el estremecimiento que nos sobrecoge a la orilla del drama pasional, cuando le vemos cruzar, a rebato, por las floridas campiñas de las ideas puras, por las labradas sementeras de la civilización.

 

Posteado por: diariodelgallo | septiembre 24, 2015

ANÁLISIS CRÍTICO DE LA NOVELA “LOS COMPAÑEROS” de Marco Antonio Flores

 

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El trabajo que a continuación se reproduce es un extracto de la investigación realizada por un grupo de estudiantes de la Licenciatura en Letras del Departamento de Literatura de la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

       El seminario de literatura, así como el seminario de lingüística, son requisitos previos al cierre de pénsum de la carrera. Del grupo de estudiantes que realizó esta investigación destacan Ana María Rodas y Juan Argueta, reconocidos intelectuales guatemaltecos quienes llevaron a cabo buena parte de los análisis estructural y político de la novela Los compañeros. La dirección de este trabajo, realizado entre 1991 y 1992 , estuvo a cargo de la Licenciada Margarita Morales Anleu.

Descargar: ANALISIS CRITICO DE LA NOVELA LOS COMPAÑEROS DE MARCO ANTONIO FLORES

Posteado por: diariodelgallo | septiembre 23, 2015

TRAVESURAS DE LOS GIGANTES de Mario Payeras

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Si dos traviesos gigantes hacen de las suyas incluso en el vientre de su madre, ¿qué se puede esperar de ellos cuando ya estén conviviendo entre nosotros? Este cuento infantil, ingenioso y lúdico, nos demuestra que los gigantes con orejas de soplador, que hablan latín y cantan con ratones también son capaces de divertirse.

Posteado por: diariodelgallo | septiembre 22, 2015

LOS INGENIEROS MILITARES de Jorge Antonio Ortega Gaytán

los ingenieros militares

Entrevista de la página

Dialogo revista militar digital

dialogos-america.com

Por Araceli Osorio

El Coronel de Infantería retirado Jorge Ortega, quien prestó servicios a su país durante 33 años como oficial del Ejército, ha publicado seis libros sobre la historia militar de su país, siendo el más reciente de ellos “Los ingenieros militares”, el cual fue publicado en la Feria Internacional del Libro de Guatemala (FILGUA) 2015.

En la siguiente entrevista con Diálogo , el Coronel Ortega habla acerca de su última obra y nos cuenta cómo escribió sus otros cinco libros basados en las Fuerzas Armadas, que son considerados material de referencia importante sobre la historia militar guatemalteca.

Diálogo: ¿Cómo surge la idea del libro sobre Ingenieros Militares ?

Coronel Jorge Ortega: Es parte de una serie de publicaciones de las unidades especiales del Ejército de Guatemala que me propuse elaborar años atrás como mi aporte a la institución armada. Pero independiente de lo anterior, el Coronel de Ingenieros Luis Felipe Ramos González en su momento comandante del Cuerpo de Ingenieros me solicitó que elaborara la investigación histórica del Arma de Ingenieros y del Cuerpo de Ingenieros del Ejército y que contara con su apoyo en la búsqueda de las fuentes de información. Esto duró aproximadamente diez años.

Diálogo: ¿Cuáles fueron algunas de las personas que entrevistó para esta obra?

Coronel Ortega: Protagonistas de los diferentes eventos que se narran, como por ejemplo el General Julio César Ruano Herrera, el Coronel Mario Enrique Paiz Bolaños, el Coronel Ricardo Méndez Ruiz, Coronel e Ingeniero Edgar Leonel Ortega Rivas, el Coronel de Ingenieros Julio Alfredo Antillón Guerrero, el Teniente Coronel Sigfrido Contreras Bonilla, Coronel de Ingenieros Antonio Meléndez, Coronel de Ingenieros Ricardo Figueroa Archila, General Rafael Rossito Contreras, General Mauricio Izquierdo, General José Luis Quilo Ayuso y muchas personas más que me aportaron datos importantes.

Diálogo: ¿Cómo se desarrolla este libro? ¿En qué contexto?

Coronel Ortega: Es una historia larga, pero inicialmente era el trabajo de investigación para ingresar a la Academia de Geografía e Historia de Guatemala. Pero los eventos políticos militares del momento no favorecieron el proyecto. Salgo de Guatemala hacia los Estados Unidos Mexicanos como agregado militar y se complica la búsqueda de información. El proyecto se queda en espera varios años. Mientras logro culminar y publicar el libro “Los pilotos aviadores” , “Nuestras guerras” y un libro de narrativa corta irónica.

Al salir del Ejército me incorporo de lleno a la docencia universitaria —donde llevo quince años— y le dedico un espacio de tiempo diario a finalizar el proyecto de “Los ingenieros militares” y lo presento en la Feria Internacional del libro de este año, FILGUA 2015. La recepción y crítica de la obra hasta el momento ha sido muy buena.

Diálogo: ¿Qué tipo de libro es, una novela, una crónica…?

Coronel Ortega: Por ser de historia militar tiene el rigor académico en lo transversal. Pero logramos entretejer historias y anécdotas de los protagonistas de las diferentes épocas rescatadas. ¿Se puede imaginar? Desde el Período Clásico Tardío de los Mayas hasta diciembre de 2015 en 400 páginas, es una odisea sin precedentes, con muchas voces que permiten rescatar el pasado y aproximarse a la verdad de los eventos.

Diálogo: ¿De cuántos ejemplares es esta edición?

Coronel Ortega: 1.500 ejemplares.

Diálogo: ¿Cuántos libros militares ha escrito antes de “Los ingenieros militares” ?

Coronel Ortega: Cinco. “Los paracaidistas” , en 1997, en revisión para una nueva edición. “Los kaibiles” , en el 2003, que lleva ya siete reimpresiones. “Los marinos” , en el 2006. “Pilotos aviadores” , en el 2011, y “Nuestras guerras” en el 2013 en imprenta la primera reimpresión y Los Ingenieros Militares en el 2015.

Diálogo: ¿Qué lo motiva a escribir libros militares?

Coronel Ortega: Primero, es un compromiso personal de retribución a mi Ejército, que me dio el mejor de los trabajos del mundo, servir a mi nación. Segundo, la falta de historia militar guatemalteca era un vacío, hoy ya se tiene un aporte para referencia de los líderes de las tropas de Guatemala y del extranjero.

Diálogo: Tomando en cuenta que no hay antecedentes de historia militar de Guatemala, ¿en qué se basa para escribir sus obras?

Coronel Ortega: Es todo un reto conseguir las fuentes de información, pero con paciencia y perseverancia se logra encontrar. Hay oportunidades donde se encuentran callejones sin salida o puertas selladas. ¡Pero a mayor dificultad, mayor creatividad! para el investigador del pasado. Es un desafío permanente, se requiere de contactos y de un plan de búsqueda con variantes y alternativas, muy flexible, pero lo más importante, nunca perder el norte de la investigación.

Diálogo: ¿Cuál cree que ha sido el mejor de sus libros y por qué?

Coronel Ortega: Cada libro tiene su encanto, unos por el proceso de investigación, otros por las personas que se conocen en su construcción, los eventos paralelos que facilitan o se constituyen en obstáculos para su consolidación. Le pongo ejemplos, el primero, que es el de “Los paracaidistas” , en 1997, pasó más de una década después de su elaboración invernando para lograr su publicación.

Luego el libro de “Los kaibiles” , en 2003, lleva siete reimpresiones, ya sobrepasó los 10.000 ejemplares, lo cual permite a este su servidor dar vida a otras investigaciones y publicaciones. Es un fenómeno en el mercado interno y en el extranjero.

Después vino “Los marinos” , en el 2005. La construcción de este proyecto me llevó por laberintos increíbles al conocer las historias de las Fuerzas del Mar. Luego de su publicación se logró la condecoración de los marinos suecos y guatemaltecos, fundadores de la Marina de Guerra de Guatemala, y un sello postal conmemorativo. Es la historia de Guatemala vista desde el mar.

“Los pilotos aviadores”, en el 2011, es un libro fabuloso, es la recolección de un siglo de hazañas de los guatemaltecos y guatemaltecas en la conquista del espacio aéreo. Con esta publicación se logró reconocer públicamente a los pioneros de la aviación, entre ellos a la primera mujer Piloto Aviador de Guatemala con la Cruz de las Fuerzas de Aire del Ejército de Guatemala. Logramos también un sello postal conmemorativo a un Siglo de Locomoción Aérea, por la Dirección General de Correos y Telégrafos.

El libro “Nuestras guerras”, en el 2014, está dedicado a rescatar a los guatemaltecos del olvido, hombres y mujeres que hace más de un siglo se pusieron en pie de guerra y fueron movilizados a las fronteras de la patria para defender la soberanía, la integridad territorial y la paz de la nación.

Trata sobre dos conflictos y últimos con nuestros vecinos: La Guerra del Totoposte de 1903 y la Campaña Nacional de 1906, con la cual se logró la victoria de las armas guatemaltecas, y con ella, la paz firme y duradera con nuestros vecinos hasta hoy día. Es un libro que se agotó en cinco semanas luego de su lanzamiento, y ya está en imprenta una reimpresión.

“Los ingenieros militares” , en este año, fue un verdadero viacrucis para su elaboración y publicación, más de una década de construcción. El manuscrito se fue de Guatemala y volvió, luego de un largo periplo del final de mi vida militar, es el viajero y compañero del otoño castrense de su servidor. Va caminando muy bien por el momento.

Diálogo: ¿Cómo equilibrar el tiempo del ejercicio militar con el tiempo para escribir?

Coronel Ortega: No hay conflicto entre las letras y las armas, lo que sí es necesario es dedicar tiempo del descanso para escribir o investigar, lo cual requiere un compromiso personal y mucha disciplina para lograr terminar los proyectos de investigación historia militar. Hacer tiempo y que éste sea productivo.

Diálogo: ¿También ha escrito libros que no se refieren al Ejército?

Coronel Ortega: Sí, el reto de la narrativa corta me encanta. Es decir todo en pocas palabras, recrear ambientes, sentimientos y acciones. Son dos libros publicados en esa dirección: el primero “Vida y milagros de Margarita Angulo” en el 2003, y “La reina de los calzones rotos” , en 2013, los dos con la Editorial Palo de Hormigo, Guatemala.

Diálogo: ¿Tiene previsto escribir otras obras? ¿Sobre qué temas?

Coronel Ortega: Siempre hay algo en el tintero de un aprendiz de escritor… estoy trabajando un documento desde el 2002 sobre lo que nos tocó vivir en el Conflicto Armado Interno (CAIN) en Guatemala. Es una aproximación a esa época compleja de historia nacional, es un trabajo lento de recolección de información, de evidencias, testimonios de los sobrevivientes, vivencias de las viudas y huérfanos, anécdotas, publicaciones, recortes de prensa, videos de los noticieros, recuerdos y documentos oficiales de dicho período. Siempre en la dinámica militar pero con aplicación en cualquier ambiente del quehacer humano, está en la fase revisión final“La anatomía del liderazgo” , un trabajo de lecciones aprendidas de este soldado en la conducción de hombres y mujeres de uniforme, éxitos y fracasos, en situaciones críticas de combate y en la paz. Decisiones de vida o muerte.

En eje paralelo, otro libro de narrativa corta que lleva por nombre “Alma, ¿cuándo eres mía?” , siempre en la dinámica de cuentos cortos irónicos.

Diálogo: ¿Cómo ha sido su vida en los tres años que lleva de baja?

Coronel Ortega: ¡Espectacular! Con sus luces y sus sombras, con alegrías, satisfacciones personales y de mi familia, con tristezas por el fallecimiento de amigos y familiares, con trabajo y con proyectos a futuro mediato. Siempre hay nostalgia por la vida en el Ejército, pero son etapas que hay que cumplir, hoy queda la satisfacción del deber cumplido con la nación a través de la carrera de las armas. Se es soldado ¡por siempre! y el amor por la patria hasta la muerte.

Posteado por: diariodelgallo | septiembre 21, 2015

EL CENTENARIO DE JOSÉ MILLA EN LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE GUATEMALA (1922)

Jose Milla y Vidaurre

Artículo del viernes 4 de agosto de 1922, del Diario El Imparcial.

A las diez horas de la mañana del día de hoy, dieron principio los actos con los cuales el Consejo Superior Universitario y la sociedad “El Derecho”, rindieron homenaje a la memoria del novelista guatemalteco en la fecha de su centenario.

Numerosa y distinguida fue la concurrencia que se dio cita esta mañana bajo los arcaicos corredores de la vieja Universidad, donde fueron cumpliéndose los diferentes puntos del programa.  Fueron primero los estudiantes los que rindieron su tributo, descubriendo en una de las arcadas el nombre de José Milla, en bronce, para lo cual se concedió al Lic. Milla, pariente del novelista, el honor de ser él el que quitara el lienzo que cubría el nombre del pintor de nuestras viejas costumbres; en este mismo momento el bachiller Miguel Angel Vásquez pronunció sencillas frases de admiración y cariño en nombre de la sociedad “El Derecho”.

A continuación, los invitados pasaron al salón de actos, elegantemente decorado, y en donde se dio principio a los festejos acordados por el Consejo Superior Universitario.

Fue invitado el Señor Pedro Milla y Vidaurre, para que apartara el lienzo que cubría una hermosa lápida en donde se leyó el acuerdo del Consejo Superior Universitario, que queda escrito en mármol, tributo rendido a José Milla, gloria de las letras nacionales.  En este momento, el Rector, doctor Pastor Guerrero, pronunció bellas frases de homenaje y de justicia en nombre de la Universidad de Guatemala.

Momentos después era ocupada la tribuna por Rafael Arévalo Martínez, quien en un fluido y armonioso poema comentó la obra literaria de Salomé Jil.  El encanto de la frase tradujo la sentida admiración del poeta por el novelista, y fue muy aplaudido.

Después de Arévalo Martínez, Rafael Valle pronunció un elocuente discurso, adornado de hermosas figuras retóricas.  Habló de lo que significa la labor literaria de Milla: “sagrada e intocable, en la que el bisturí del crítico se ha detenido siempre como ante la portada de un templo, con respeto, con temor de traspasar sus umbrales, temiendo encontrarse un corazón sencillo e ingenuo, y se amilana y no llega hasta ella; por eso su obra no es discutida, es grande, nos ha deleitado, nos ha hecho soñar en los tiempos gloriosos de las conquistas, saturadas de leyendas que deleitan nuestro espíritu puramente sentimental a los quince años, y solo esto basta para no ser ingratos, solo esto basta para admirarlo, para no discutir sus méritos y para quererlo siempre”.  Así dijo el licenciado Valle al hacer desfilar a Juan Chapín, simpático y genial.

Los señores Flavio Guillén y Federico Hernández de León se excusaron de concurrir a los actos, enviando sus trabajos: el del señor Guillén “La Crítica” fue leída por el licenciado Saravia, Decano de la Facultad de Farmacia, y el del señor Hernández de León, “El Periodismo” por el Br. José Luis Balcáncel los dos trabajos muy correctos en sus diferentes estilos y tendencias; fueron aplaudidos.

El poeta Carlos Wyld Ospina cantó a Milla con un interesante poema.  La fuerza del escritor como hombre, y por lo tanto, la virilidad de los protagonistas de los libros de Milla, fueron puestos de relieve con el colorido y talento de Wyld Ospina, y así se diría que los poetas se dividieron, el uno, para cantar la suave armonía de un cuento sentimental, y el otro, la epopeya gloriosa de un conquistador.

También hablaron el poeta Carlos Samayoa Aguilar, que fue muy aplaudido, y los estudiantes, que llevaron el homenaje de la juventud, en representación de las diferentes sociedades que forman la Asociación de Estudiantes Universitarios; Miguel Angel Asturias, por la sociedad “El Derecho”; David Vela, en representación de la Asociación; Carlos Fletes Saenz, por “La Juventud Médica” y Manuel Villeda, por la sociedad de Farmacia.

El acto terminó a las 11 horas y 30 minutos, habiendo asistido el Presidente de la Asamblea, señor H. Abraham Cabrera; los señores Ministros de Relaciones de Hacienda y de Agricultura, el Sub-Secretario de Fomento, el Presidente del Poder Judicial, los Decanos de la Facultades, los miembros de las Juntas Directivas de las Facultades de distinguidos miembros del Foro, así como muchos estudiantes de las diversas Facultades de Guatemala.

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El estudio de investigación titulado Catálogo enciclopédico en línea de la literatura infantil y juvenil de Guatemala fue desarrollado con el cofinanciamiento de la Dirección General de Investigación (DIGI), a través de su Programa Universitario de Investigación en Cultura, Pensamiento e Identidad de la Sociedad Guatemalteca y con el aval institucional del Instituto de Estudios de Literatura Nacional (INESLIN) de la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

El mismo tuvo como objetivo indagar sobre el estado de la producción y existencia de obras de literatura infantil y juvenil de Guatemala que fueron publicados desde 1929, año que se toma como el punto de partida de la formación del género en el país. Lo anterior, debido a que actualmente estas obras son difíciles de encontrar y de consultar, comprendiendo, la mayoría de ellas, ediciones agotadas. Al mismo tiempo, esta carencia representa un problema historiográfico que ha impedido recurrir a fuentes primarias para propiciar el desarrollo de la crítica y de estudios literarios más profundos con relación al género destinado al público infantil guatemalteco.

De esa cuenta, se llevó a cabo un estudio hemerográfico, bibliográfico documental y fotográfico, por medio del cual se pudo establecer y registrar una muestra de ciento setenta y seis obras (176), pertenecientes a cuarenta (40) escritores de literatura infantil y juvenil de Guatemala. Cada obra fue registrada en una ficha y catalogada, así como se elaboraron las biografías de cada autor. Las fichas comprenden los datos generales de los libros, un resumen, un comentario y la imagen digital de las portadas de cada libro. En su conjunto, la información recabada es muy importante y permitió establecer la existencia de una vasta producción literaria destinada a la infancia en Guatemala.

Para que los resultados de esta investigación pudieran tener un alcance más amplio, se hizo uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC), a través del soporte que brinda el internet como medio de divulgación, lo que hace posible que el resultado de este trabajo se conserve, divulgue y difunda de forma instantánea. Para el caso se creó una plataforma electrónica empleando el software ©adobe dreamweaver y utilizando el lenguaje html, lo que permitió la implantación de la información en una página electrónica, que fue linkeada al servidor de la Dirección General de Investigación (DIGI).

La sistematización, organización y disponibilización de un catálogo informatizado de las obras y autores de la literatura infantil y juvenil de Guatemala permite tener una idea más amplia de la literatura infantil y juvenil, viniendo a llenar un gran vacío en los estudios literarios nacionales, a la vez que se convierte en la primera base de datos creada sobre el género destinado al público infantil en el país, convirtiéndose en un trabajo de rescate, recuperación, conservación y valorización de esta literatura como bien que comprende el patrimonio cultural y artístico nacional. Este hecho singular, coloca a Guatemala a la vanguardia en la región centroamericana, en los aspectos relacionados a este tema.

Este estudio, también, tiene, la intención de despertar el interés sobre el tema así como estimular su reflexión y discusión en ámbitos académicos del país, así como llamar la atención a las autoridades de los ministerios de Cultura y Deportes y de Educación de Guatemala para que se emprenda la planificación de políticas culturales que tiendan a su conservación y preservación, lo que, consecuentemente, dinamizará el circuito de escritores, editores, libreros y lectores en Guatemala.

Igualmente, estos resultados hacen que los autores y obras de la literatura infantil y juvenil de Guatemala se transformen en referentes obligados para los profesionales, investigadores, especialistas, docentes, bibliotecarios, editores, escritores y otros mediadores, ya sea para profundizar más en el estudio del género para niños o para desarrollar, en el país, proyectos y programas tanto de corto, mediano como de largo alcance que giren en torno a las prácticas de lectura y escritura en general, que tengan a esta literatura como soporte principal. Es decir, que el resultado de esta investigación pueda ser una valiosa herramienta didáctica, de investigación y documentación para el campo los estudios de la literatura nacional.

Otros resultados importantes emanados de este estudio se relacionan así: en lo concerniente al aspecto de la evolución de la edición, se observa el especial cuidado que se tuvo en el formato empleado (diseño y diagramación, tamaños, etcétera) y en la ilustración de los libros publicados, donde destaca el trabajo de artistas plásticos de renombre como Roberto Ossaye, Óscar y Roberto González Goyri, Guillermo Roehrs, Enrique de León Cabrera, Miguel Ángel Ceballos, Vazkestler, Marco Augusto Quiroa, entre otros, quienes les imprimieron su sello particular.

De la información que proyecta el resultado estadístico, se infiere que la inclusión de la vertiente de la tradición oral y popular como una fuente primaria para el desarrollo del sistema literario para la infancia guatemalteca no fue relevante. A lo largo del periodo descrito se publicaron solamente nueve obras que contienen recopilación de la misma, sin embargo es tardía, la primera data de 1964, luego, 1984 y 2010. Faltaría hacer un estudio más acucioso sobre esto.

En este cuadro, también, se observa que la creación y arreglo de canciones infantiles representa otra faceta bastante desarrollada y que contribuyó a la solidificación del género infantil. Tal el caso del trabajo de pioneros como Jesús María Alvarado, Roberto Augusto Valle García, Dolores Batres de Zea y, actualmente, Raúl López Colibrí y Ethel Batres, por ejemplo.

En menor grado, los resultados de esta investigación arrojaron datos sobre la producción de obras de teatro y novelas infantiles y juveniles. Sin embargo, eso no quiere decir que no sea una creación significativa, desde el punto de vista estético. Se pudo constatar, a través de la lectura de estas obras, la propiedad del uso del lenguaje así como el respeto con el que se dirigen al lector. Éste no es tratado de forma Infantilista, sino que es invitado a ser partícipe de las obras.

Finalmente, los resultados obtenidos con esta investigación traen consigo, en este primer momento, la intención de ser procesos iniciadores con los que se está dando a conocer la obra literaria infantil de los escritores guatemaltecos, que se distinguen por su calidad, esencia y propiedad y, que a la fecha, son desconocidos tanto ellos como su producción literaria por encontrarse todavía diseminada en bibliotecas públicas y privadas. Su conservación en un solo lugar permitiría conocer las distintas facetas del desarrollo y evolución que ha tenido el género en el país y propiciaría la apertura de un nuevo campo en los estudios literarios del país. En otras palabras, ayudaría a comprender el proceso de desarrollo que ha tenido el género en el país.

Descargue la tesis : CATALOGO ENCICLOPEDICO EN LINEA DE LA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL DE GUATEMALA

 

Disturbed patients in a London lunatic asylum or psychiatric hospital, 1838. From 'Sketches in London' by James Grant. (Photo by Hulton Archive/Getty Images)

LA OPERA EN GUATEMALA 1873

 

La ópera es un espectáculo brillante y magnifico, que reúne al interés de la acción dramática, los atractivos de la música y del canto.  La variada melodía de las árias, la armonía de los coros y de las otras piezas de conjunto, la grata combinación de las voces humanas y los sonidos diversos de los instrumentos, la riqueza de los trajes, la hermosa perspectiva de las decoraciones donde ostenta sus bellezas la pintura, todo conspira a deleitar los sentidos, e l inflamuro boga de ciertos artistas, la ópera ha llevado una existencia artificial, arrastrándose penosamente en los últimos años en medio de la general indiferencia.

Y no prueba esto, como alguno quizá lo pensaría que la población de esta ciudad sea insensible a los encantos de la música; los individuos de nuestra raza están dotados en lo general de organización fina, de viva fantasía y de alto grado de sensibilidad, que los hace capaces de ejercitar superiormente todas las artes, y muy en particular de comprender y reproducir con perfección las sublimes concepciones de los grandes maestros.  Si el público deja con frecuencia vacíos los escaños del teatro, es porque toda la afición que pueda tenerse a estas funciones, no basta para oír con gusto por muchas noches la repetición de una ópera, por bella y bien desempeñada que sea.  Con poco numerosa concurrencia, los ingresos habrán de ser escasos, a pesar de todas las subvenciones; lo serán así mismo los sueldos de los cantores, y por una retribución insuficiente, no podemos tener grandes artistas, cuya falta mantiene a su vez la indiferencia y retraimiento del público; así se goza en un círculo vicioso del cual no puede salirse.  Esto demuestra que las condiciones actuales de nuestra sociedad, no son favorables a este espectáculo, y que todo cuanto se haga por aclimatarlo será trabajo vano.

En las ciudades donde prospera, que son por lo común centros de la actividad de un gran país, hay un núcleo de población rica y amiga del placer, y además una población extranjera, flotante, digámoslo así, numerosa, constantemente renovada, que alimenta y sostiene los grandes teatros líricos. 

Solo esto puede explicar que una misma ópera se represente cien y más veces consecutivas y siempre se encuentre lleno el coliseo.  Aun así los teatros liricos tienen que ser subvencionados, aun así, son, como hemos observado, relativamente poco numerosos.  No falta riqueza en nuestra capital, pero sus moradores no están animados de ese espíritu expansivo que busca las reuniones públicas, ni estimulados por el afán de divertirse y de gozar que en otras partes hace de los espectáculos necesidades imprescindibles.  Prefiérase entre nosotros la clausura al movimiento y al solaz, los goces de la familia a las distracciones y placeres de fuerza.  En tales condiciones no es de extrañar que la ópera se haya sostenido tan penosamente y encontrado tantas dificultades en su marcha.

Es, lo repetimos, la flor de los espectáculos, es un lujo, es producto de una civilización avanzada, y no viene naturalmente, sino cuando están satisfechas ciertas necesidades relativas a este orden de cosas.

Nuestra sociedad pide por ahora, algo más positivamente útil; necesita de una escuela de costumbres que le ofrezca provechosas enseñanzas para la vida práctica, y donde aprenda por lo menos a hablar con propiedad la lengua patria; ventajas que no hallará en la ópera y que le brindan la comedia y el drama.  Estos dos espectáculos reúnen evidentes utilidades para un país como el nuestro: pueden ser variados, sin dejar de ser baratos, están al alcance de todos, porque hablan al entendimiento y al corazón.  No es posible que dejen de producir los frutos de cultura que en todas partes los recomiendan.

 

La experiencia demuestra que no es difícil mantenerlos.  El drama ha tenido en nuestra ciudad, días brillantes: por los años de 1832 a 1834, excelentes actores y un aparto escénico que, si bien provisional, era muy superior al del teatro de hoy, cautivaban en el de Frediani, el interés del público que acudía desalado a recrearse con las grandes producciones de este género de literatura.  El precio de entrada fue en un tiempo la mitad de lo que es ahora, y si aumentó después, debiese a los gastos extraordinarios que al nuevo empresario, el Sr. Pineda, ocasionó la construcción de un coliseo, pues tuvo necesidad de acometerla y llevarla a cabo.  Este empresario, que era la mismo tiempo, un hombre sobremanera culto y actor de primer orden, fue, aunque con escasos elementos, digno continuador de la obra iniciada, sucediole el Sr. Gallardo, que encantó al público de Guatemala con la numerosa y selecta compañía que trajo consigo.  Los nombres de Pineda y de Gallardo, son inolvidables para nosotros, porque despiertan la memoria de los profundos y delicados goces que proporcionaron al corazón y al espíritu.

Digna de observarse, es la diferencia entre la empresa de Pineda, gravada ya con expensas tan considerables, sustentada tan solo por sus mismos productos, y sin embargo floreciente, y la empresa de ópera que, favorecida con la concesión gratuita del edificio y todos sus enseres, y auxiliada con crecidas subvenciones, apenas pudo sostenerse hasta terminar la temporada.

Las liberalidades oficiales, los esfuerzo todos hechos hasta hoy para mantener la ópera, no podrían convertirse con mejor empleo y más probabilidades de buen resultado al sostenimiento de un teatro puramente dramático?  No parece dudosa la respuesta.  Nótese, con todo, en algunas personas cierto empeño en no dejar que la ópera muera, porque piensan que en su existencia está interesado el buen nombre de la República.  Sí, este ha ganado desde que oímos cantar artistas italianos en la escena, lo que a la verdad dudamos mucho, tales creces del patrio honor, no son debidos sino a la ignorancia de la verdadera situación de las cosas.  Los que en el extranjero oigan decir que en Guatemala hay ópera italiana, supondrán con razón que este es un país rico, próspero y muy poblado, que no carecerá, pues tiene ópera, de dos o tres teatros de drama por lo menos.   Qué pensarían si supiesen la verdad?  Aparentar riqueza exhibiendo un lujo ficticio, puede ilusionar a los incautos, pero no produce más que un falso crédito, pronto convertido en descrédito real.

A nuestro modo de ver, es necesario hacer a un lado esa pretendida honra nacional, atender a los verdaderos intereses del país, y esforzarse por sustituir a la ópera agonizante y abandonada, otro género de espectáculo más acomodado a nuestra situación, más accesible a todas las fortunas, más variado, instructivo y moralizador.

R. Casanova.

gerardo

 

Francisco Alejandro Méndez
famendez@cronica.com.gt
Llegamos a Playa del Carmen luego de un largo periplo de doce horas de vuelo. La escala en el Distrito Federal duró cinco. Me acompañaba el Gordo Paredes. Era mi primer viaje de periodismo cultural. Después de seis años de cubrir la sección de nota roja, por fin, mi jefe, Iván García Vallejo, consintió ante el director que me convirtiera en reportero de la sección de cultura del periódico. Hacía dos meses que había abandonado la vorágine diaria para redactar notas sobre crímenes atroces, donde la violencia no tenía nada de conceptual y sí mucho de calamidad pública. Huelga decir que a excepción de Nina Mendieta, nadie en la mesa de redacción se percató de mi cambio hasta el día que la comidilla fue mi viaje al Riviera Maya Film Festival como enviado especial.
Nos alojamos a eso de las ocho de la noche en un hotel de cinco estrellas. Antes de pasar a recepción, nos acreditamos con el encargado de prensa. Cruzamos un breve saludo con Paula Chaurand, directora del festival, una mujer de ojos claros y pelo rubio, elegantemente rizado. Varios periodistas la rodearon. Habló de grandes producciones de cine contemporáneo. Antes de despedirse informó de sesenta y siete títulos, donde destacaban algunos mitos que a nosotros nos interesaba conocer de cerca.
Lo primero que hizo el Gordo Paredes al entrar a la habitación fue tirarse sobre las camas para cerciorarse si eran auténticas. Luego, sacó de la maleta una botella de whisky. Buscó dos vasos en el minibar y sirvió generosamente dos tragos. Salú, mi hermanito, exclamó. Le sobrevino una indefinible excitación, posiblemente ligada con un tardío ajuste de cuentas con la vida. Jamás había ingresado a un aposento tan lujoso, donde cientos de huéspedes, la mayoría en short, deambulaba en infinidad de salones o simplemente descansaba en cómodos sofás, mientras algunos meseros servían en copas elegantes jugos de tomate, toronja o vodka Stolichnaya. En cualquier caso, lo frecuente en su vida fueron los hoteluchos pequeños, con un vestíbulo oscuro y ruinoso, donde el dueño, apostado tras el mostrador, se aburría por la certeza de que siempre se hospedarían en ese lugar, los miserables de siempre, los que no pueden pagar más que un cuarto con una pequeña cama y un baño apestoso.
Mientras observaba su estupor ante la opulencia del lugar, el rumor de la playa que se extiende frente al hotel, me hizo recordar que la perfección es algo impensable para personas como nosotros.
Con Paredes éramos amigos desde el bachillerato. Juntos ingresamos a la universidad y nos graduamos al mismo tiempo en Humanidades. Hizo de la docencia, en la misma y ruinosa facultad, el apéndice de su mundo. En veinte años había publicado tres novelas y diez libros de poesía. Leía para huir del destino sórdido al que parecía abocada su vida. Ama la literatura de Harry Crews, un freak, como él supone ser también. Es lector frecuente de Thomas Pynchon, Daniel Sada, la generación beat, y ahora anda entusiasmado con un joven cuentista de apellido Gálvez Suárez. Desea vivir al borde del abismo, nomás que nunca se percata de que lo suyo es una simulación. Aunque no lo reconozca, su corrosivo humor e ironía esconden una falsía, un aire de pirado, o en todo caso, de santón de pueblo ataviado con un traje miserable y una Biblia bajo el brazo que deambula por un pueblo olvidado, salvando almas del pecado, aunque en su caso, para salvar lectores de los libros de superación personal o de los novelas pulcramente escritas, generalmente amparadas por algún premio importante, impuestas por el monopolio español de la edición.
Tiene una pinta entre terrible y agradable, como si viviera entre desbarajuste tras desbarajuste. Aunque sus valoraciones estéticas y literarias no sean siempre fiables, casi nunca se aleja mucho de la verdad. Suele repetir que vivimos en el fast food novelero, idea prestada de Juan Goytisolo, según confesó un día, medio borracho, en un restaurante de chinos en la Avenida Bolívar.
Antes de servir el segundo trago, dijo de buenas a primeras, con la misma voz nasal: Las palabras ordenan realidades. Dan idea de que formamos parte de algo y nos revelan que la vida es una circunstancia inacabable. Inmunizan contra el síndrome de «exceso de normalidad». Son sentimientos y cóleras.
Ideas traídas a colación por alguna de sus viejas artimañas argumentales. De paso, la referencia al exceso de normalidad fue como si hablara frente a una comitiva y no conmigo.
EL vino malo recuerda a la lengua
la rigurosidad de la locura,
o pensar en el cisne
salvado del diluvio, la pasión
por las distancias entre
la hora y su hora…
Juan Gelman

Posteado por: diariodelgallo | septiembre 16, 2015

CRÓNICAS DE LA ANTIGUA GUATEMALA de Agustín Mencos Franco

Portada_Cronicas_Final

PublicadA por Piedra Santa (piedrasanta.com), esta obra se inscribe dentro de la corriente hispanoamericana que a finales del siglo XIX y principios del XX intentó fundir los hechos histórico con las tradiciones populares. La obra combina la crónica con la crítica irónica al régimen liberal de su época

Ni buscado con candela se encontraba por aquellas décadas, en la vasta extensión del Reino de Guatemala, mozo más calavera y pendenciero que don Juan de la Bárcena y Medinilla.

La ley prohibía la libertad religiosa; pero él profesaba descaradamente el paganismo y rendía culto público a Birján y Marte, a Venus y Baco.

Nadie más feliz en el tresillo y en el chanquete, ni más hábil en eso de entenderse a cuchilladas con el prójimo. De lo primero eran la prueba las pingüesganancias que recogía en las recepciones nocturnas del señor presidente; y de los segundos daban testimonio los lanas y los alguaciles a quienes más de una vez rompió la crisma y calentó las costillas.

Venus y Baco eran, sin embargo, sus dioses favoritos.

Era seguro.

Cuando no pasaba las horas del día en la alegre compañía de una moza de la vida airada, se le veía paladeando muellemente el sabroso Valdepeñas en la tienda de don Antonio Justiniano, el comerciante más rico del barrio de Santo Domingo.

Y era infalible.

Cuando no dormía la mona en su habitación, pasaba la noche, toledana al cinto, chambergo hasta las cejas y capa hasta las narices, atisbando alguna dulcinea por los arrabales.

 

* * * * *

Anita Molinos era sin duda la mengala más preciosa y resalada de cuantas viera en sus orillas el Pensativo.

Sus ojos lanzaban chispas, su boca manaba miel, su seno despedía aromas, todo su cuerpo era una gracia.

Nadie como ella más hacendosa en el hogar, ni más caritativa con los pobres; pero como lo mismo servía para un barrido que para un fregado, ninguna le echaba el gallo en eso de bailar el zapateado y cantar una tonada.

Admiradores no le faltaban, como no faltan moscardones alrededor de la fragante rosa. Nadie, sin embargo, podía jactarse de haber chupado el néctar de sus labios; y así fue que la rosa aquella continuó siendo por algún tiempo la tirana de los muchachos y la envidia de las muchachas, la reina de los rumbos y el alma de los velorios.

En uno de ellos la conoció don Juan y desde entonces quedó enamorado perdidamente.

Creyó el tenorio antigüeño que sería fácil la conquista de tal Inés, pero se dio con una piedra en los dientes, porque cuanto más abundaban las cartitas y los versos, los obsequios y las serenatas, tanto mayores eran las calabazas que recogía.

Pero como la constancia mata la caza y la gota de agua horada la piedra, consiguió el objeto de sus aspiraciones cuando menos se lo creía.

Érase un rumbo de los más mentados que se dio en el barrio de San Sebastián para celebrar la conclusión de la novena del Niño, al que no faltaron, por supuesto, ni Anita ni su cortejo. Contúvose al principio el impaciente galán; pero apenas menudearon las libaciones y se le subieron las copas a la cabeza, arremetió contra todos sus rivales y al que no puso en vergonzosa fuga le dejó fuera, de combate.

Rasgo de audacia fue aquel que añadió nuevos prestigios a los que ya tenía por su carácter y su figura.

Y vean ustedes lo que son las cosas. Lo que no lograron los más valiosos obsequios ni los más apasionados juramentos lo consiguió el valor; porque poco después de aquella escena dio ella el ansiado sí y… un día de tantos, sin la bendición del cura, se entiende, voló la dichosa pareja a fabricar su nido en una finca de las afueras de la ciudad.

 

*****

Feliz fue la apasionada pareja por algún tiempo: pero una noche (cuenta el cronista Vásquez) el 18 de febrero por más señas, dormía tranquilamente en blando lecho… ‘cuando traca, traca, traca, vinieron los famosísimos temblores de 1651 que tan amargos recuerdos dejaron en los anales de la Colonia. Volaron las tejas como pajas, repicaron por sí solas las campanas, derramóse el agua de las fuentes, desgajáronse los peñascos, huyeron a las calles los animales domésticos, descendieron a la ciudad las bestias salvajes y hubo un león, continúa el citado cronista, que llegó al Palacio del Ayuntamiento, rompió los papeles que estaban pegados en las columnas y desapareció por el barrio de Santa Lucía.

Al sentir tan terribles sacudidas saltaron del lecho los enamoradísimos mancebos en los trajes de nuestros padres Adán y Eva y huyeron precipitadamente de la habitación.

Pero ¡cuán cierto es aquello de que el hombre pone y Dios dispone!

Don Juan pudo salvarse; pero Ana, que no podía correr con velocidad a causa del huésped que en sus entrañas escondía, murió aplastada por una pared que sobre ella se desplomó.

Al ver el amante aquel cuadro desgarrador, lanzó un grito de angustia y desapareció como un fantasma entre las sombras.

 

* * * * *

Por el año de 1669 comenzaron a edificarse las doce capillas del Vía Crucis en la calle de San Francisco al Calvario.

Muchos devotos iban con frecuencia a ayudar de balde a los albañiles; pero quien más por ello se distinguía era un anciano religioso de San Francisco, de luenga barba y venerable aspecto. Trabajaba como el más humilde chunero a los ardientes rayos del sol. Eran muchas sus obras y pocas sus palabras, pequeño su descanso e inmensa su actividad.

Visitaba un día el señor Obispo las obras de las capillas y como viese al anciano religioso trabajando con tanto ahínco, preguntó por él al guardián de San Francisco que lo acompañaba.

Señor contestó el guardián; en el siglo se llamaba don Juan de la Bárcena y Medinilla; pero hoy en el claustro se llama Fray Juan de Jesús el pecador.

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